¿Qué es la base reguladora de una nómina?

La base reguladora de una nómina es una cantidad que sirve como referencia para calcular algunas prestaciones de la Seguridad Social. Es decir, no es exactamente el dinero que recibes en tu cuenta a final de mes, ni tampoco el salario base que aparece en tu contrato o en tu nómina.

De forma sencilla, la base reguladora se utiliza para saber cuánto puede cobrar una persona en situaciones como:

  • Una baja médica.
  • Una prestación por incapacidad temporal.
  • Una prestación por desempleo.
  • Una futura pensión de jubilación.
  • Otras ayudas relacionadas con la cotización a la Seguridad Social.

Por eso, entender este concepto ayuda a interpretar mejor una nómina y a saber cómo se pueden calcular las prestaciones en distintos momentos de la vida laboral.

Diferencia entre salario base, base de cotización y base reguladora

Aunque suelen aparecer juntas en temas laborales, no significan lo mismo.

El salario base es la parte fija del sueldo que recibe una persona por su trabajo. A esa cantidad se le pueden sumar complementos, pluses, pagas extra u otros conceptos.

La base de cotización es la cantidad sobre la que se calculan las cuotas que se pagan a la Seguridad Social. En la nómina pueden aparecer varias bases, como la de contingencias comunes o la de contingencias profesionales.

La base reguladora, en cambio, es una cifra que se obtiene a partir de determinadas bases de cotización y que se utiliza para calcular una prestación concreta.

Por eso, cuando hablamos de la reguladora de la nómina, nos referimos a una cantidad vinculada a lo cotizado, pero aplicada a una ayuda o prestación específica.

¿Para qué sirve la base reguladora?

La base reguladora sirve para determinar cuánto puede cobrar una persona cuando tiene derecho a una prestación. No se calcula igual en todos los casos, porque la base reguladora dependerá del tipo de prestaciones que se solicite.

Por ejemplo, puede utilizarse para calcular:

  • Una baja por enfermedad común o accidente no laboral.
  • Una baja por accidente de trabajo o enfermedad profesional.
  • La prestación por desempleo.
  • La pensión de jubilación.
  • Otras prestaciones de la Seguridad Social.

En cada caso, la normativa toma como referencia un periodo determinado y una base de cotización correspondiente. Por eso, no siempre basta con mirar una sola cifra de la nómina.

Cómo calcular la base reguladora

Para calcular la base reguladora, primero hay que saber qué prestación se quiere calcular. No existe una única fórmula válida para todo.

En el caso de incapacidad temporal por enfermedad común o accidente no laboral, se toma como referencia la base de cotización por contingencias comunes del mes anterior a la baja. Sobre esa base se aplica el porcentaje que corresponda según los días de baja. La Seguridad Social indica que, en estos casos, la prestación es del 60 % desde el día 4 hasta el día 20, y del 75 % desde el día 21.

Cuando la baja se debe a accidente de trabajo o enfermedad profesional, la prestación es, con carácter general, del 75 % de la base reguladora desde el día siguiente a la baja.

De forma orientativa, para hacer el cálculo de la base conviene revisar:

  • La base de cotización del mes anterior.
  • Si la baja viene de contingencias comunes o profesionales.
  • El número de días cotizados.
  • El tipo de prestación que se va a solicitar.
  • Si existen topes o una base mínima de cotización aplicable.

Base reguladora y prestación por incapacidad temporal

La prestación por incapacidad temporal es la ayuda que puede recibir una persona cuando no puede trabajar durante un tiempo por motivos de salud.

Aquí es importante diferenciar el origen de la baja:

  • Si es por enfermedad común o accidente no laboral, se aplican unos porcentajes según los días de baja.
  • Si es por accidente laboral o enfermedad profesional, el porcentaje suele ser más alto desde el inicio.
  • Si existen situaciones especiales, puede haber reglas concretas.

Por eso, dos personas con sueldos parecidos pueden cobrar cantidades diferentes durante una baja si sus bases de cotización o el motivo de la baja no son los mismos.

Base reguladora y prestación por desempleo

En la prestación por desempleo, la base reguladora se calcula con la media de las bases de cotización de los últimos 180 días trabajados antes del cese. El SEPE explica que la cuantía de la prestación contributiva depende de las bases de cotización por contingencias profesionales de esos últimos 180 días, sin tener en cuenta las horas extraordinarias.

Una vez calculada esa media, se aplica el porcentaje correspondiente:

  • Durante los primeros 180 días de prestación, se cobra el 70 % de la base reguladora.
  • A partir del día 181, se cobra el 60 %.

Estos porcentajes están sujetos a límites mínimos y máximos, por lo que el importe final puede variar según cada caso.

¿Influyen los años cotizados?

Sí, aunque depende de la prestación. Para una baja médica o para el paro, suele importar más la base cotizada en un periodo concreto. En cambio, para la jubilación tienen mucho peso los años trabajados y cotizados.

Por ejemplo, para acceder a la pensión contributiva de jubilación se exige, con carácter general, tener al menos 15 años cotizados, de los cuales 2 deben estar dentro de los 15 años anteriores al momento de solicitar la pensión.

Además, en la jubilación, el porcentaje aplicable a la base reguladora aumenta según los años cotizados. La escala comienza con el 50 % a los 15 años cotizados y va subiendo progresivamente.

Entiende mejor tu nómina

La base reguladora de una nómina es clave para calcular prestaciones como una baja médica, el paro o una pensión. Depende de tus bases de cotización, del periodo que se tome como referencia y del tipo de prestación.

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